Australia en 21 días! Por fin llegaba el día, esta vez nada podría impedírnoslo. Mochilas a la espalda, bebé en carro y billetes en mano. Empezamos nuestra aventura por Sydney, la ciudad más grande y poblada de Australia y Oceanía.

AUSTRALIA DESDE LAS NUBES

AUSTRALIA DESDE LAS ALTURAS

Cuando reservamos un vuelo, hotel… y organizamos un viaje, lo normal es que no haya nada que nos impida realizarlo y disfrutar como nos merecemos; pero en ocasiones, las adversidades se plantan en nuestra puerta, y alguna vez hemos tenido que cancelar un viaje entero, es una p_ _ _ _ a… pero es algo que se nos escapa de las manos. Gracias a seguros como Iati, tenemos la tranquilidad de que no perderemos toda la reserva por algún imprevisto y viajamos siempre cubiertos, con uno de sus seguros de viajes + anulación. PODÉIS ECHAR UN VISTAZO DE TODOS LOS PAQUETES DISPONIBLES, COBERTURA Y PRECIOS AQUÍ:

 

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"LOVELYMIEDOS"

Para los que tengáis el mismo problema, miedo a volar,  deciros que antes de subir a un avión debéis de recabar toda la información  posible que hará que vuestros miedos insuperables se conviertan en pequeños miedos; ya que os daréis cuenta de que el medio más seguro y con diferencia, es el avión. ¿a qué estáis hartos de viajar sin parar en coche? ¿a qué usáis moto o coche casi todos los días?… pues la media de muertes en vehículos es alucinante…y no por eso dejaréis de ir a vuestro trabajo o moveros en ellos, así que tampoco dejéis de cumplir vuestros sueños por un avión. 🙂 (qué bien me ha quedado…) Bueno, he encontrado una página que me gusta leer antes de viajar, quizás os ayude a vosotros. La ignorancia produce miedo, y el desconocimiento, así que os invito a que la leáis y podréis hacer un curso gratuito online http://volandosinmiedo.com

 

 

 

DÍA 1 (23/02/2016)

Aeropuerto Adolfo Suarez, 14:25horas, vuelo EK142, destino Sydney con escala en Dubai de 1h y 20’.

Una vez más, elegimos a la compañía por excelencia de los Emiratos Árabes Unidos, Emirates. No era un avión nuevo, pero sí que nos han ofrecido un buen servicio y comodidad en este trayecto tan largo. Como sabréis, no es una compañía barata, de hecho en las mismas fechas podríamos haber volado a mitad de precio con compañías como China Southern, pero esta vez era diferente, viajábamos con nuestra pequeña brujita, y sabíamos que Emirates nos ofrecía cuna para el viaje, y eso nos interesaba, ya que eran aproximadamente 25 horas de vuelo.

Llegamos al Aeropuerto de Sydney sobre las 22:30h. Un vuelo tranquilo, perfecto, pasando por zonas de turbulencias pero a penas sin darnos cuenta.

Tras la recogida de maletas, pasamos el control, y como habíamos declarado todo, nos preguntaron si llevábamos comida, si llevábamos algún tipo de carne o fruta, le contestamos que simplemente llevábamos la comida de la niña, leche en polvo, y desmintiendo el mito de que te miran hasta en los calcetines, jaja, nos dejaron pasar, fiándose de nuestra palabra.

La verdad que no se nos ocurriría meter nada prohibido, ya que la cura puede ser peor que la enfermedad, por eso el mejor consejo es declarar todo, menos drogas, armas…obviamente J.

El carro de la niña, no salía, y tras esperar 15 o 20 minutos, una azafata de la compañía, nos indicó que salía por otra puerta, junto a la mercancía delicada.

Ya estábamos al completo, no nos lo podíamos creer, respirábamos aire autraliano.

Era tarde, y el aeropuerto de Sydney curiosamente cerraba por las noches, y los últimos autobuses no nos había dado tiempo a cogerlos, así que tras el largo viaje, lo único que teníamos era ganas de llegar al hotel.

OPERA HOUSE Y PUENTE DE SYDNEY EN BLANCO Y NEGRO DESDE EL MIRADOR

OPERA HOUSE Y PUENTE DE SYDNEY DESDE EL MIRADOR

Decidimos coger un taxi, por un coste de 77 dólares (caro de coj…), que nos dejó en aproximadamente 45 minutos en la puerta del “Big Hostel”, situado en 212 Elizabeth Street, Surry Hills, Centro financiero de Sídney. Es un hostel, típico de mochileros, con una relación calidad-precio muy buena para ser en Australia donde los alojamientos se suben por las nubes. Constaba de un salón con cocina común, la verdad que no estaba muy bien cuidado, no daba aspecto de limpio, quizás porque los utensilios estaban viejos o muy usados, pero realmente limpiaban cada día. Las habitaciones eran compartidas, con varias literas por lo general, pero nosotros al viajar con la brujita reservamos una habitación individual con baño privado.

Se alojaba todo tipo de gente, de todas las edades, en pareja, en solitario, lo que nos llamó mucho la atención.

 

DÍA 2 (24/02/2016)

 Debido al jet lag, nos despertamos muy tempranito, nos arreglamos y bajamos a la zona común del hotel, así vimos un poco el funcionamiento del hotel.

El desayuno, entraba en el precio, y constaba de tostadas, mermeladas, mantequilla y leche, que podías encontrarlo en la misma cocina, de manera comunitaria, pero de esto nos enteramos más tarde, y por si acaso le robábamos la tostada a alguien, decidimos irnos a desayunar fuera.

Salimos del hotel, con muy buen tiempo, dando un paseo llegamos enseguida al barrio de China Town, pasando por varias zonas verdes, y las calles muy transitadas, se veía ambiente, nos gustó.

China Town, abría sus comercios sobre las 9 de la mañana, pero aprovechamos para mirar el tipo de cambio en algunas de las casas que se encontraban en esa zona.

Entramos a desayunar en una cafetería rollo Starbucks, llamado “Gloria Jean´s” pedimos dos cafés con leche grandes, un croissant relleno de queso y jamón, y dos muffins, y pagamos aproximadamente 15 dólares.

Tras desayunar, cambiamos en una de las oficinas de China Town que habíamos visto antes, ya que en varios foros habíamos leído que era la mejor zona para cambiar, ni se os ocurra cambiar en España o en el aeropuerto.

Otra zona que pudimos conocer, es la del barrio Rojo, en la que pronto os daréis cuenta por sus banderas de colorines, escaleras iluminadas que cambiaban de color continuamente y locales muy característicos de esta zona. La verdad que es un barrio que me gustó, con mucha zona comercial, tiendas de ropa, cafeterías…

BARRIO ROJO DE SYDNEY, BANDERAS Y ESCALERAS DE COLORES DE LA BANDERA HOMOSEXUAL

BARRIO ROJO DE SYDNEY

Seguimos camino, pasando por el Hyde Park, con su memorial sobre la guerra, el Anzac Memorial, vimos la Torre de Sydney, y finalmente, llegamos al Ópera House. Es un edificio que realmente impresiona, es mucho más grande de lo que me esperaba, estaba lleno de turistas con sus cámaras de fotos, hacía muchísima calor, por lo que decidimos tomarnos unas cervezas, coronas exactamente, en el Ópera Bar, que se encontraba en la parte baja, llegando por el paseo a orillas de la bahía. Cada Corona nos costó 10 dólares, está claro que no era la cerveza, sino el lugar. Me gustó mucho, muy buen ambiente, mucho movimiento, apetecía quedarse allí a tomar algo aunque su precio fuese excesivo.

OPERA HOUSE REFLEJADA EN EL CRISTAL DE UNAS GAFAS RYBAN

EL REFLEJO DEL ÓPERA HOUSE EN MIS GAFAS

Ya que nos encontrábamos aquí, decidimos caminar y visitar otro de los barrios típicos, considerado el más antiguo de Sydney, The Rocks. Se encuentra situado entre la Ópera y el Puente. Podéis observar numerosas callejuelas, galerías de arte, locales de música en directo, restaurantes, la verdad que es un barrio muy bohemio, que no está mal para quedarse a comer o cenar.

Normalmente, en Sydney se come sobre las 13:00h, y ya eran las 15:00h, por lo que decidimos retroceder por la Avenida que habíamos venido, la Avenida Mcquaire, una larga calle con varios establecimientos para comer, con terrazas en sus aceras, y escaparates llenos de bocadillos gigantes. Cada bocadillo costaba alrededor de 8 dólares, la verdad que era bastante completo, con lomo, lechuga, tomate, queso… y como ya estaban cerrando, decidimos pararnos en un banco del Hyde Park, y comérnoslo allí tranquilos. De vuelta al hotel, estábamos cansados, por lo que era hora de una pequeña siesta antes de volver a la calle, y buscar un centro comercial próximo al hotel, a la entrada de China Town, dónde había un supermercado estilo Carrefour, pero de chinos, jeje. De vuelta al hotel, ya de noche, y con un poco más de fresquito, pudimos observar que las calles estaban llenas de gente, había bares con música en directo, puestos de comida, y uno de ellos nos compramos 3 porciones de pizza bastante grandes por 10 dólares; no eran las mejores pizzas que he probado, pero nos hicieron un apaño.

Llegamos al hotel, y a descansar que mañana sería otro día…

 

DÍA 3 (25/02/2016)

 Nos despertamos tempranito, y bajamos a desayunar al hotel, ya que habíamos comprado el día anterior zumos, nutella… y es esto último, lo que veo que está untando un chico en sus tostadas…jaja, yo me quedé cortada, pero no le dije nada porque seguramente se había pensado que formaba parte del desayuno comunitario.

Ya desayunados, salimos del hotel en dirección contraria al día anterior. Hacía calor, aproximadamente 38º, así que por la sombra, en 25 minutos llegamos al Sea Life Sydney Aquarium, situado en el puerto de Harbour.

ENTRADAS SEALIFE SIDNEY

ENTRADAS PARA EL SEALIFE Y EL WILDLIFE DE SYDNEY

Compramos las entradas para el Aquarium y para el Wildlife, que era un pequeño zoo, y nos costaron 60$ por persona. Primero entramos al aquarium, la verdad que nos gustó, está bien para pasar un día tranquilo, y cuando salimos, en vez de acceder al zoo, decidimos comer algo en el bar que se encuentra a la misma salida del aquarium, un tentempié, patatas y cocacola, para matar el gusanillo.

También era la hora de comer para la brujita, así que aprovechamos la parada. Una vez terminamos, cogemos nuestros bártulos, y nos dirigimos a la entrada del zoo… es en ese momento cuando me doy cuenta de que me faltan las entradas, OH MY GOD! Rápidamente volvemos a la mesa, y tras buscar un rato por los alrededores, vemos que una de las entradas se encuentra tirada en el suelo, pero la otra, jamás la encontramos…vaya, qué rabia!

Para nuestra sorpresa, nos dirigimos a ventanilla, y como bien pudimos le explicamos lo que nos había pasado, pensando que seguramente les diese igual nuestro súper problema y la solución fuese comprar otro ticket, pero no, muy amablemente la empleada nos acompañó a la entrada, y nos dejó otro ticket, es de agradecer, nos trataron con mucha amabilidad.

Pasamos una buena mañana, vimos varios animalitos y a la salida, paseando por el puerto, vimos un bar con muy buena pinta, una terraza enorme al aire libre, y que servían comida rápida, tipo hamburguesas, menús con pizzas…su nombre era PONTOON BAR BBQ NIGHTCLUB.

Pedimos dos pedazo de hamburguesas American Cheese Burguer con patatas, una cocacola y una Corona, pagamos aproximadamente 30$. Bueno otra de nuestras anécdotas del viaje sucedió exactamente aquí. Mientras esperábamos por la comida, paseaba a mi brujita para que se quedase dormida, en ese momento la camarera puso encima de nuestra mesa nuestras tan apetitosas hamburguesas. En segundos, visto y no visto, ni tiempo me dio de acercarme, una gaviota asesina se acercó y junto a ella numerosos pajarillos, que se llevaron mi hamburguesa en un abrir y cerrar de ojos, y a ver quien asoma la mano por ahí con ese pedazo de pico de loro que tenía…madre mía! Con el hambre que tenía! Enseguida vino la camarera a espantar como pudo a los pajarracos, y limpiar todo lo que habían dejado por el suelo…que eran restos claro…se lo habían zampado todo! Para mi sorpresa, la camarera nos pidió perdón, y enseguida fue a pedirme de nuevo otro menú, lo que también me pareció de agradecer.

Salimos caminando, en dirección al Jardín Botánico, que quedaba aproximadamente a media hora andando. Me gustó mucho, era enorme, no vimos ni la cuarta parte, pero era un lugar que me dio mucha paz, miles de plantas, flores, árboles… gente leyendo sentada en los bancos, sin ruido, sin gritos, sin coches… es un lugar para pasar una tarde entera reflexionando.

A la salida, seguimos la calle, Av. Mcquaire, hasta llegar nuevamente a la Ópera, para seguir con nuestro reportaje de fotos, aunque la verdad, que el calor se hacía insoportable, así que no estuvimos demasiado tiempo, sobretodo por la niña, así que regresamos al hotel dando un paseo tranquilo y descubriendo otras calles y zonas de la ciudad. Fue un día largo, caminamos mucho, así que pronto nos dormimos, el descanso es fundamental en viajes como estos.

 

DÍA 4 (26/02/2016)

Eran las 6:00 de la mañana, nos levantamos como una rosa, desayunamos, y a las 7:30h nos recogían en un hotel cercano, a escasos 5 minutos caminando, llamado hotel Vibe. Habíamos contratado la excursión de Tres Hermanas y las Montañas Azules con la empresa FJ Tours, nos recogieron puntuales, en una pick up, un chofer/guía muy simpático, con un sombrero de cowboy, la verdad que este día es para recordar, ya veréis.

La excursión nos costaba 300$ a los dos. Empezamos con una parada en una zona con un mirador desde el que se podían sacar fotos increíbles con la Ópera de fondo y el Puente a la misma vez.

La siguiente parada, fue en el Featherdale WildLife Habitat, sobre las 8 de la mañana. Era un zoo, donde podíamos ver muchos de los animales típicos de Australia, como canguros, wallabys, koalas, serpientes, cocodrilos, aves… Teníamos una hora a nuestro aire para visitar el parque. Éramos los únicos que hablábamos castellano, por lo que me pareció muy raro, que el guía, el señor del sombrero de cowboy, fuese con nosotros en todo momento, yo pensé que le habíamos caído muy bien, jeje, pero resulta que el motivo era otro.

ACARICIANDO A UN CANGURO PEQUEÑO EN EL FEATHERDALE WILDLIFE PARK DE SYDNEY, AUSTRALIA

UN PEQUEÑO CANGURO

Tras ver varios animales con nuestro guía pegadito a las espaldas, ya nos disponíamos a dar la vuelta y buscar la salido, cuando nos llama nuestro amigo el cowboy, para llevarnos a una parcela en la que se encontraban los koalas con los cuidadores, pero que no podían entrar turistas.

A mi me sorprendió pero bueno, como llevaba toda la mañana a nuestro lado, seguramente le caímos tan bien que decidió elegirnos a nosotros para entrar y hacernos unas fotos tocando a los koalas… ingenua de mi!

Había varios trabajadores, y gente con el móvil grabando, nos pusimos alado de un koala en su arbolito, que intentó tocarme la cabeza, jaja, y era un poco travieso la verdad, no se estaba quieto, pero finalmente conseguimos alguna foto bonita, y no por el koala precisamente…sino porque uno de los trabajadores trajo un ramo de flores hecho con ramitas de árboles y flores de allí, mi cara cambió…cuando veo que Abel cogió el ramo, y llevaba colgando un lacito con un anillo…qué vergüenza pasé! Mi cara era como un tomate… y me dio un ataque de risa, como el que me está dando ahora mismo al recordarlo, jaja, pero fue tan tan tan bonito, se me llenaron los ojos de lágrimas, se arrodilló y me pidió que me casara con él, guau!… todo el mundo mirándonos, finalmente se emocionaron y alguna lagrimilla cayó, jeje. Nos regalaron una caja de bombones con una postal felicitándonos, fue un bonito detalle, que ya me explicó paso a paso Abel como lo habían organizado todo sin que yo me diese cuenta! Jum!

Ya era la hora de comer, y nos llevaron a un restaurante, comimos fish and chips, comida típica de Australia, y allí en el postre, me trajeron una tarta en forma de corazón en la que ponía Feliz Compromiso. Otro de los detalles que me habían preparado para que ese día fuese muy muy especial.

21 de octubre de 2017: Lovely wanders, hago otra pequeña intromisión…MENOS MAL QUE NO LLEGAMOS A CASARNOS!!!! AJAJAJAJA No voy a cambiar los hechos de este viaje…ni de ninguno…pero haré estas intromisiones en presente, que ahora mismo me resultan hasta divertidas! Anda…el koala le tenía que haber mordido a alguien que yo me sé…jajaaj

TRES HERMANAS

TRES HERMANAS, MONTAÑAS AZULES

Seguimos nuestra ruta, haciendo varias paradas en miradores con vistas increíbles, hasta que llegamos a un bosque gigantesco, que cruzaríamos de punta a punta a través de un teleférico con suelo de cristal, la verdad que fue impresionante. Una vez en el otro lado, volvimos a cruzar, bajando por el bosque en otro teleférico, pero inclinado, desde donde se podían observar las montañas llamadas Tres Hermanas. Paseamos por el bosque con árboles infinitos, frondosos y muy verdes, con las explicaciones del guía en todo momento, hasta que llegamos a una especie de tren cremallera, que nos volvería a subir a la montaña para coger el autobús y seguir nuestra ruta. El tren tenía una inclinación que no me atrevo a decir cual sería, pero había momentos en los que pensaba que la pequeña brujita saldría disparada, he de reconocer que me agarré con fuerza ya que parecía que estábamos en vertical, y no teníamos ni un cinturón…eso empezó a moverse marcha atrás a toda velocidad entre árboles, montaña arriba, fue muy divertido, solo tengo que ver el vídeo que grababa mientras subíamos.

Seguimos la ruta, y nos llevaron hasta un puerto, donde teníamos un pase para el catamarán que hacía un recorrido por el río Daintree de aproximadamente una hora.

He de decir, que estábamos tan cansados, que si nos hubieran dejado en el hotel, seríamos igual de felices, jeje. Pero bueno, ya era la última etapa de la excursión, y la verdad que fue una ruta bonita, que nos dejaba en el mismo puerto del Ópera House, en Circular Quay.

Esto fue bonito, pero no tanto al darnos cuenta de que teníamos que ir andando hasta el hotel, y con lo cansados que estábamos, nos llevaría unos 40 minutos…y a las 21:00horas estábamos todos en cama durmiendo plácidamente.

 

Con muchas ganas e ilusión, dábamos paso a la siguiente de las ciudades más importantes de Australia, la segunda con más población después de Sydney y es la capital del estado de Victoria.

 

DÍA 5 (27/02/2016)

 La noche anterior, habíamos llamado desde la recepción del hotel, para contratar el servicio de transfer que hacían hasta el aeropuerto, quedando en recogernos a las 8.30h, ya que el vuelo salía a las 11:00h con la compañía Tiger Air. Tras desayunar, pagar el transfer, 15$ por persona, y hacer el check out en el hotel, seguíamos esperando en la recepción un poco nerviosos, porque veíamos que pasaba el tiempo, y nadie vení a recogernos. Eran las 9:00 y no habían venido a recogernos, por lo que nos dijo, que nos devolvería el dinero, y que nos llamaba a un taxi. En ese momento apareció una pick up, pero resulta que no era para nosotros, sino para otros huéspedes. La recepcionista salió a hablar con el chofer, y como tenía dos sitios libres, les dijo que podría llevarnos, aunque todavía tenía que recoger a mucha gente, pero que nos dejaría en la terminal a la hora recomendada para coger el vuelo. Yo me subía por las nubes, pero bueno, confiaba en él…no me quedaba otra.

Llegamos a las 9:50h, sacamos las tarjetas de embarque y pasamos el control sin problemas, al final tuvimos que esperar media hora en la cola del embarque, porque era temprano, jeje.

El vuelo salió y llegó puntual, en apenas 1 hora y 10 minutos estábamos en Melbourne.

Sobre las 12:30h recogimos las maletas, y justo enfrente, podréis ver varios mostradores con empresas de transporte, así que nos dirigimos a una de ellas llamada Blue Bird, y nos costó 72$ ida y vuelta para dos adultos.

URBAN CENTRAL HOTEL

COMEDOR DEL URBAN CENTRAL HOTEL

Llegamos al hotel sobre las 14:00h, se llama Urban Central, y es del mismo estilo al Big Hostel, pero mucho más moderno y más limpio, la cocina más amplia, las neveras…tenía un bar con billares, para tomarse copas, pero la única pega que le pondría es que en este hotel se alojaban muchos jóvenes, osea, niñatos… y quizás había más jaleo que en el otro, aún así, nos gustó mucho y estuvimos muy cómodos en él.

Justo enfrente, cruzamos la calle y comimos en el Mcdonalds, sí, es un habitual en nuetros viajes.

Había que pedir en la máquina, y pudimos confeccionar nuestra propia hamburguesa gourmet, con los ingredientes que queríamos, finalmente pagamos 33$, un poco más caro por lo que cuento de la hamburguesa gourmet, pero estaba muy buena, siempre probamos alguna hamburguesa nueva si tenemos la oportunidad.

Apenas dos calles más arriba, se encontraba un supermercado llamado Aldi, donde compramos algo para tener en el hotel por si acaso nos picaba el gusanillo.

De 7:30h a 9:30h el desayuno era gratis, constaba de tostadas, mantequilla, mermelada, cereales y cafés con leche o zumos. También podíamos consumir pasta y arroz a cualquier hora del día de manera gratuíta.

Hoy decidimos descansar el resto de la tarde en el hotel, ya que todavía nos quedaban muchos días, y la pequeña brujita necesitaba descanso.

 

DÍA 6 (28/02/2016)

Sobre las 8:00h desayunamos, había poca gente así que fue rápido, y enseguida estábamos caminando rumbo al centro de la ciudad, que se encontraba a 15 minutos del hotel.

El centro de Melbourne, es un rectángulo, y el tranvía en ese recorrido, es gratuito, puedes subirte y bajarte las veces que quieras sin salirte nunca del centro.

La ciudad estaba completamente llena de gente, me recordó a Madrid en plenas navidades o un sábado cualquiera en donde sólo se ven cabezas y cabezas moviéndose. Una de las causas de tanta gente, era que se celebraban en la ciudad varios festivales ese día, uno japonés, con un montón de gente y actuaciones rollo manga; también había una fiesta con orquestas, casetas de comida griega…

GRAFFITI HOSIER LANE

JOVEN HACIENDO UN GRAFFITI EN HOSIER LANE

Nos dirigimos a una de las zonas que más me gustó, pensaréis que no tiene nada de otro mundo, solamente son calles tatuadas como digo yo, jeje, pero me encanta el arte callejero, y creo que no vi nunca un sitio igual. Hablo de Hosier Lane, era una galería de arte en plena calle, los graffitis cubrían cada rincón de las paredes de esas calles, sus contenedores de basura, escaleras…era increíble, y podréis ver a gente haciendo graffitis nuevos encima de los anteriores.

Caminamos por la calle Collins, una de las más concurridas, donde se encuentran los restaurantes de comida rápida más populares, y también la Catedral de St Patrick. Llegamos al centro de visitantes, para coger un mapa, la verdad que es un edificio muy grande, con muchas explicaciones y guías para conocer la ciudad. Aquí va otra de mis anécdotas del viaje. Hacía sol y calor, por lo que llevaba mis gafas de sol puestas, pero al entrar al centro de visitantes, se ve, que las posé cuidadosamente en algún sitio mientras miraba los mapas con ilusión…jaja…y salí por la puerta con la misma ilusión, hasta que me di cuenta de que no tenía mis gafas. Rápidamente bajé al mismo lugar, y me encontré a una señora mayor con la que nos habíamos cruzado anteriormente, así que le pregunté, le expliqué lo que me había pasado, le indiqué en qué mesa estuve, y ella enseguida me dijo que esperase un momento y fue a hablar con otro de los tantos trabajadores que allí había.

A los pocos minutos, un chico se acerca a mi con unas gafas en las manos, sí, eran mis gafas, no me lo podía creer! Todavía existe gente buena por el mundo!

29 de octubre de 2017: es curioso lovelywanders! me he pasado el viaje perdiendo cosas….y no he sido capaz de perder a mi primo????? ¿¡holaaaa?! 😜 si eso me pasara ahora…hubiera salido por la puerta con la misma ilusión que salí cuando perdí mis gafas…jajaja.

HOSIER LANE

Vimos un restaurante de sushi, llamado SUSHI HUB con una cola considerable de gente para pedir comida para llevar y para comer allí, así que decidimos probarlo, ya que no tenía mala pinta.

Nos costó 33$ y la verdad que no nos gustó mucho…eran unos rulos muy largos, al parecer son típicos de Melbourne, no son del tamaño que suele ser en cualquier sitio de sushi al que estáis acostumbrados a ir, sino el doble de largo, y se nos hacía un poco pesado, ya que no somos mucho de este tipo de comida.

Después de un mccafé en el césped al solecito, en la calle con los árboles vestidos con lanas de colorines, fuimos a dar otra vuelta por el centro de la ciudad, pasando por China Town, y volvimos al hotel sobre las 6 de la tarde.

Descansamos un poco, merendamos, y después de ir al supermercado otra vez, cenamos y nos acostamos relativamente pronto, para descansar para el siguiente día.

 

DÍA 7 (29/02/2016)

Segundo día en Melbourne, suena el despertador, y nos bajamos a desayunar, como siempre sobre las 8 de la mañana.

Con mucha tranquilidad, salimos del hotel a las 10. Subimos por la calle Elisabeth St, mirando a como estaba el cambio, y llegamos hasta una zona llamada Carlton y pudimos ver el Exhibition Building con sus jardines, y el Museo de Melbourne. Tras hacernos varias fotos en la zona, nos dirigimos a Lygon St, y decidimos comer en al parecer el restaurante italiano más antiguo de Melbourne, llamado Toto´s House, sí, es gracioso, y la verdad que la calidad/precio era bastante buena. Una pizza pequeña, otra mediana, tarta y medio litro de vino, nos costó 57$. Las pizzas estaban muy bien de tamaño, y muy cargadas de ingredientes, incluso demasiado para mi gusto.

CENTRO DE MELBOURNE

CENTRO DE MELBOURNE

Para bajar la comida, continuamos con nuestro camino, esta vez teníamos que buscar una casa de cambio. Tras ver y comparar, nos decidimos por cambiar en una de la calle Crown St. Aprovechamos para comprar algunos souvenirs en una de las tantas tiendas que había, y también una maleta nueva, porque nos habían roto la maleta en Emirates en el primer vuelo, así que no aguantaría todo el viaje que nos quedaba.

Sobre las 18:00h estábamos en el hotel, como siempre, hora de merienda/cena, ducha y descanso.

 

DÍA 8 (01/03/2016)

Son las 6:00h y suena el despertador. Hoy tocaba excursión por la Great Ocean Road, casi nada. Desayunamos, y a las 7:10h nos recogerían en la puerta del hotel. Nos dieron una ruta en castellano con las paradas que haríamos, las cuales no coincidían exactamente, así que dejamos esa hoja a un lado. jaja

La excursión duró 12 horas, y se hizo bastante dura, sobretodo por llevar a la brujita encima, sin silla, solamente en nuestra mochila portabebés.

Ya sabéis como son las excursiones organizadas, que tienes que ir al ritmo que te marcan, cosa que no nos gusta mucho. En nuestra situación quizás fuese más cómodo una excursión, o eso pensábamos, pero realmente, alquilar un coche y hacerlo por nuestra cuenta, incluso haciendo noche en esa zona, hubiese estado mucho mejor.

Aún así, merece mucho la pena, es una de las partes más bonitas que vimos, pero quizás era todo muy rápido, daban muy poco tiempo, el justo para bajar, hacer un par de fotos, y seguir la ruta, y el lugar se merece mucho más tiempo para disfrutar de las maravillas que nos brinda la naturaleza.

Hicimos una parada para comer asado australiano en el Faro de Otway, lugar muy bonito, unas fotos increíbles, y el asado no estaba del todo mal, jeje, pero bueno, tampoco os esperéis nada de otro mundo, estaba compuesto por salchichas, patatas, remolacha, cebolla caramelizada, ensalada y pan de molde, acompañado con kétchup.

ASADO AUSTRALIANO

ASADO AUSTRALIANO

FARO DE OTWAY

FARO DE OTWA

 

Lo que más nos impresionó sin duda, fueron las vistas a los Doce Apóstoles, la naturaleza construye verdaderas maravillas que son dignas de ver y fotografiar.

The Twelve Apostles, Victoria, Australia

The Twelve Apostles, Victoria, Australia

En otra de las paradas, pudimos dar de comer a loros, ver koalas en árboles…

loro

MIS AMIGOS LOS LOROS

Tras kilómetros y kilómetros, y 12 horas a nuestras espaldas, llegábamos al hotel a las 7:30h, rápidamente llamábamos a la empresa de transporte Blue Bird, para indicarle que nuestro vuelo salía el siguiente día, y tenían que venir a recogernos, así que concretamos la hora sin novedad.

 

Nuestra siguiente parada sería Cairns, una ciudad al noroeste del país situada en Queensland. La ciudad recibe su nombre de William Wellington Cairns, antiguo gobernador de Queensland y fundador de la ciudad. Se formó para servir a los mineros que iban en dirección a la mina de oro del río Hodgkinson, pero experimentó un retroceso en su desarrollo por el descubrimiento de una ruta más fácil por Port Douglas.

 

DÍA 9 (02/03/2016)

Eran las 5:45 cuando nos recogían en el hotel. Qué sueño! Tras a penas una hora, nos dejaban en el aeropuerto de Melbourne de nuevo, para coger nuestro próximo vuelo destino Cairns.

A la hora de hacer el check-in es un poco complicado, ya que no hay mostradores, solamente máquinas en las que tienes que imprimir la tarjeta de embarque y facturar, y luego introducir las maletas con sus etiquetas en las cintas habilitadas para ello. Como nos pasábamos de kilos en el equipaje, una de las empleadas, nos mandó ponernos en una cola para pagar, pero no nos daba tiempo de coger el vuelo, porque la cola era inmensa…y quedaban pocos minutos para que la puerta de embarque se cerrase. Ya afloraban los nervios otra vez, y no me hacía nada de gracia tener que perder el vuelo…

Finalmente, nos puso una etiqueta y no nos hizo pagar, cosa que no entendimos, pero bueno, una ayudita de vez en cuando tampoco viene mal, aunque la verdad, creo que ya lo pagamos con creces, ya os contaré más adelante.

De nuevo la compañía era Tiger, el vuelo fue perfecto, en 3h y 20m estábamos en Cairns.

PISCINA HOTEL

PISCINA DEL HOTEL NORTHERN GREENHOUSE

Nuevamente en busca de una empresa de transporte en el aeropuerto, compramos los tickets para dos adultos por 22$ ida y vuelta.

Llegamos al hotel, se llamaba Northern Greenhouse Backpacker . era el mismo estilo que los anteriores, con cocina y zona común, pero esta vez, las habitaciones eran como casitas, en las que podías encontrar una pequeña cocina, una cama bastante grande, mesa con sillas y un sofá. Una puerta y pequeña terracita daba a la piscina del hotel, pequeña per bien cuidada.

Como llegamos temprano, y el chek-in no se podía hacer hasta las 12:30h, dejamos las maletas en un cuartillo, echamos crema a la pequeña brujilla, la dejamos en pañal, porque hacía mucho calor, y salimos a comer algo.

No nos complicamos mucho, y enfrente localizamos un restaurante italiano con muy buena pinta, y no nos equivocamos. El servicio era excelente, y la relación calidad/precio muy justa.  Pedimos pizza y pasta, focaccia y sidra, pagamos 54$, normalmente siempre rondábamos los mismos precios.

Una vez hecho el chek-in, descansamos un poco, y sobre las 16:30h salimos de nuevo a descubrir la ciudad.

Nos dio muy buena impresión, sus calles, su gente, el lago artificial, el paseo, el puerto…el clima era perfecto, la verdad que estábamos muy contentos con lo que llevábamos de viaje hasta el momento.

Encontramos de casualidad un supermercado llamado Woolworths, del que salía y entraba mucha gente, así que decidimos entrar a cotillear. Estaba muy bien, había prácticamente de todo, y lo mejor, comida recién hecha que podías llevarte caliente a casa.

Aprovechamos para hacer una compra, y llevarnos pollo asado recién salido del horno con patatas.

Tocaba descansar, para el día siguiente, que nos esperaba un día de corales y pececitos de colores…eso pensaba yo.

 

DÍA 10 (03/03/2016)

Nos levantamos tempranito, porque teníamos que desayunar y desplazarnos hasta el puerto para coger el barco que nos llevaría a ver la barrera de coral.

Escuchamos un ruido, y pensamos que estaban regando el jardín, pero para nuestra sorpresa cuando abrimos la ventamos, vimos que estaba cayendo un diluvio unirversal…qué horor! Teníamos que llegar al puerto andando, aproximadamente 15 minutos, con la niña, el carro…uf. Fuimos a recepción a preguntarle al chico qué pasaría con la excursión, y él nos contestó que sin problema se podía hacer snorkel aunque lloviese, ya que el mar se vería claramente. Bueno, en pocos minutos dejó de llover, así que nos quedamos más tranquilos.

Nos dirigimos a ventanilla de la empresa que habíamos contratado, y recogimos nuestro ticket.

GRAN BARRERA DE CORAL

GRAN BARRERA DE CORAL

Podréis ver que existen muchas empresas, algunas ofrecen mini cruceros de 2 días, o de 1 por la barrera de coral, otras como la nuestra, ofrecen pasar el día en una plataforma sobre la barrera de coral, y desde allí, hacer varias actividades que nos ofrecen, como helicóptero, buceo, snorkel, barco con fondo de cristal sumergido, grupos guiados de buceo, de snorkel…Decidimos contratar esta empresa, Reef Magic Cruises, porque nuestra situación con la niña, sería más cómoda, y realmente nos llegaban esas actividades para poder observar una pequeña parte de esta maravilla submarina.

Salimos del puerto de Cairns, con sol, un sol radiante, bueno qué bien, aquello solo había sido una tormenta, seguro que de estas de verano que duran pocos minutos.

Qué ilusa! Cuando llevábamos 2 horas y media de camino, pasamos por una tormenta, bueno, un tormentón, era horrible, el barco se movía para todas partes, la gente vomitaba, y yo solo veía lluvia por las ventanas, no se veía el mar, no se veía nada…lo pasé realmente mal, sólo quería estar en mi casa en ese momento. Mi brujita estaba dormida, y gracias a dios no se enteró de nada…Yo pensaba que darían la vuelta y cancelarían la excursión, pero no, hasta el final, otras dos horas mar a dentro, con un fuerte temporal de viento y agua, hasta que llegamos a la dichosa plataforma. Yo tenía mal cuerpo, así que me pasé el rato mirando a la gente como hacía snorkel, sin moverme de la mesa que cogí, con mi hija, y sin ganas de nada. Fue el peor de los días sin duda, yo no me esperaba un temporal tan grande, he de decir que no soy muy amiga del agua, me da mucho respeto, y lo pasé realmente mal.

Abel al contrario que yo, le encanta el agua, así que él fue quien disfruto de esta excursión realmente. Hizo buceo, fotos, snorkel…y finalmente, nos subimos en el barco sumergido para poder rozar casi con las manos la barrera de coral. Pudimos ver un tiburón, medusas preciosas, cientos de corales de todos los colores, unos que brillaban, otros parecían de terciopelo…vimos tortugas marinas…la verdad que lo que ahí había, es algo digno de disfrutar.

22/11/2017: Aquí, en este preciso momento…es cuando me hubiese gustado ver tiburones…ñam ñam ñam…😏

Sobre las 17:00h estábamos en el puerto de Cairns de regreso, el viaje había sido mucho mejor que el anterior, pero el mal cuerpo seguía en mí.

Tras pasarnos por el súper como cada día, llegamos al hotel, y pasamos el resto de día allí hasta la hora de dormir.

 

DÍA 11 (04/03/2016)

No dejó de llover en toda la noche…por lo tanto, la excursión prevista para este día, era a Cape Tribulation, y la previsión del tiempo para esta zona, era de lluvia y tormenta. Aquí empezaba nuestro cambio de planes. No habíamos pensado en la posibilidad de que nuestro amigo el tiempo, pudiese jugarnos una mala pasada, pero en viajes tan largos, nunca se sabe, es algo que puede pasar, y solo queda resignarnos.

Sobre las 6:30h, fuimos a recepción para llamar y cancelar la excursión, perdimos el depósito, pero es lo mejor que podíamos hacer.

PUERTO DE CAIRNS

PUERTO DE CAIRNS

Sobre las 10 de la mañana dejó e llover, así que estuvimos disfrutando de la piscina, y aprovechamos para hacer la colada, hasta la hora de comer, que nos cambiamos de ropa, y nos dirigimos al centro de la ciudad, para comer en un restaurante llamado Jimmys Burger & Co.

Pedimos dos menús de hamburguesas y pagamos como siempre, 50 y pico dólares, jeje.

Seguimos la misma calle, y llegamos hasta la estación de tren, en la que se encontraba un centro comercial bastante grande a un lado, tras recorrerlo regresamos al hotel nuevamente, y pasamos el resto del día en la piscina.

 

DÍA 12 (05/03/2016)

Otro día, exactamente igual que el anterior, lluvia, tormenta, nubes…vaya, por fin sale el sol! Así que nuevamente decidimos disfrutar de la piscina, relajarnos, y estar tranquilos en el hotel.

A la hora de comer, teníamos pensado probar uno de los supuestos manjares de la isla, kanguro, cocodrilo… en uno de los mejores restaurantes de la ciudad, llamado Ochre Restaurant, situado en 43 Shields St. Era sábado, por lo que el restaurante cerraba al medio día y abrí para dar cenas, a partir de las 17:30h. Repetimos en el restaurante italiano situado enfrente del hotel, esta vez pedimos lasagna, pizza y ensalada con dos sidras, y lo mismo de siempre, el precio siempre rondaba 55$.

Tras descansar en el hotel, hicimos tiempo hasta la hora de la cena, estuvimos en la piscina, hicimos la colada…

Sobre las 18:30, nos acercamos al restaurante Ochre, y vimos que había cola para sentarse, y las mesas estaban completamente llenas. Eso es bueno, además los platos que veíamos tenían muy buena pinta.

Tras sentarnos, y mirar la carta, decidimos pedir un menú degustación, para probar todos los sabores de Australia.

Probamos cocodrilo, carne de canguro, wallaby y emu. Sin duda estaba exquisito, cada bocado de cada carne era un manjar, lo recomiendo sin duda, y aviso, que no creo que seáis capaces de terminaros los platos, eran exageradamente grandes. Constaba de un entrante, en el que se podía ya probar alguna de estas carnes, como un menú degustación minimalista, cocodrilo ahumado, emú, canguro con salsa… realmente, pensábamos que eso era el plato, aunque nos parecía excesivamente caro, ya que eran 70$ por persona, con bebidas a parte.

POSTRE DE RESTAURANTE OCHRE  SEGUNDO PLATO RESTAURANTE OCHRE  ENTRANTES RESTAURANTE OCHRE  PLATO RESTUARANTE OCHRE

Cuando nos habíamos comido todos y cada uno de los mini pinchitos que nos habían traído, pensando que no había nada más… nos quedamos de piedra, era para vernos la cara, cuando nos esperábamos el postre…y aparecen con un plato enorme de carne, que era el canguro y el cocodrilo con wallaby, cocinados de manera exquisita, con un sabor y una textura que nada tienen que envidiar a la carne que estamos acostumbrados a comer…el único problema, es que no teníamos tanta hambre como comida había en el plato. Así que os recomiendo ir con el estómago bien vacío porque es una pena dejar toda esa cantidad de comida. De todas formas, nos preguntaron si queríamos que nos lo guardasen en un tupper, por lo visto no éramos los únicos que no podían terminárselo, y era típico llevárselo para casa. Bueno qué decir del postre, un trozo de tarta increíblemente deliciosa… os lo vuelvo a recomendar, merece la pena, no os vayáis de Australia sin probar estos manjares. nunca se sabe si volveremos a tener la oportunidad de probar estos manjares.

Sobre las 22:00 ya estábamos en el hotel, llenos como pavos, y dispuestos a descansar para la excursión del próximo día.

 

DÍA 13 (06/03/2016)

TREN QUE SUBE A KURANDA

TREN QUE ME LLEVA A KURANDA

Hoy toca excursión! Nos levantamos a las 7:00h, desayunamos y nos dirigimos a la estación de tren. A las 9:00h salía nuestro tren con destino a Kuranda, un pueblecito del norte tropical de Queesland. Es una ciudad pequeña, que se puede recorrer a pie tranquilamente.

Se pueden observar cantidad de mercadillos con productos de artesanía hechos en Kuranda, es un buen lugar para comprar recuerdos.

Hemos decidido subir en tren, un trayecto de 1 hora y pico, un tren peculiar, de madera, que hacer varias paradas desde las que se puede bajar y hacer fotos de la naturaleza que nos rodea, desde cataratas que bajan por la montaña, a los bosques con árboles verdes y frondosos que se ven desde lo alto.

Una vez en la ciudad, subimos caminando calle arriba, hasta llegar al Australian Butterfly Sanctuary. Trata de un zoo dedicado solamente a mariposas, más de 1500 especies de todos los colores y tamaños. El precio fue de 18$ por persona, la verdad que no nos ha parecido barato, porque realmente el criadero no era tan grande, se veía en pocos minutos, aunque si os gustan estos animalitos, merece la pena entrar y ver como interactúan con nosotros.

Podéis también visitar lugares como el Australian Venom Zoo, dedicado exclusivamente a animales venenosos, o el Batreach, que es un hospital de murciélagos; el Birdworld Kuranda, especializado en pájaros, un zoo de Koalas…como veis es una ciudad inmersa en plena naturaleza y rodeada de cientos de especies de animales.

Podréis comer en cualquiera de los restaurantes que os encontréis en el pueblo.

Teníamos el billete de teleférico a las 14:45h, tenéis que tener cuidado ya que es el último, y si lo perdéis tendréis que buscar otra manera de bajar.

TREN DE CAIRNS A KURANDA

FOTO DESDE EL TREN DIRECCIÓN KURANDA

Hace tres paradas, para poder bajar y hacer pequeñas rutas en el interior del bosque, escuchando pajaritos y animales, y disfrutando de las increíbles vistas a través de miradores, cascadas…Una vez llegamos a Cairns, tuvimos que esperar por el autobús que nos dejaría en el hotel, ya que el la estación de teleférico se encontraba a las afueras de la ciduad.

Una vez en el hotel, era nuestra última noche, ya que el día siguiente supuestamente deberíamos de coger el coche de alquiler, y seguir nuestra ruta.

Teníamos organizado y reservado todo de tal manera, que el siguiente día, tras coger el coche de alquiler con la compañía Hertz, visitaríamos las Atherton Tablelands, terminando en Mission Beach y haciendo noche en el hotel Mission Beach Resort.

El siguiente día, llegaríamos a Townsville y visitaríamos Magnetic Island, bien pasando el coche en el ferry o dejándolo y visitando a pie o en transporte público la isla.

Haríamos noche en el hotel Aquarius on the Beach.

El siguiente día, llegaríamos a Airlie Beach, ciudad bordeada de playas rodeadas de palmeras, con su entorno bohemio y perfecto para empezar a relajarnos los últimos días del viaje. Tras entregar el coche de alquiler en una oficina de la ciudad, nos alojaríamos esta vez en el hotel Whitsunday on the beach.

El día siguiente, teníamos contratada una visita guiada con almuerzo incluído de aproximadamente 5 horas, a Whitehaven Beach, una de las playas que cuenta con una de las arenas más blancas del mundo. Tiene aproximadamente 7km de largo, de arenas caucásicas y aguas cristalinas del mar de coral.

Pintaba muy bien, después de pasar un día en el paraíso, regresaríamos a Airlie Beach, para pasar la noche en el mismo hotel del día anterior, Whitsunday on the beach.

El último día, día 11 de marzo, teníamos comprado un billete de ferry hasta Hamilton Island, y desde allí cogeríamos un vuelo con destino a Sydney, pasando la última noche en Australia, de nuevo en el Big Hostel.

Todo esto que os cuento, sería una ruta perfecta para conocer una mínima parte de Australia, pero no pudo ser posible debido a las adversidades meteorológicas.

Es algo que no se puede controlar, y menos en un país tan grande como Australia, así que rápidamente tuvimos que pasar al plan B, que consistía en permanecer en la zona de Cairns, reservar otro vuelo el día 11 para Sydney, y pasar la última noche como habíamos planeado anteriormente.

Preguntamos en el hotel, si podíamos ampliar nuestra estancia hasta el día 11, se trata de cuatro noches más, a lo que nos respondieron que era imposible porque estaba completo. Bueno, otro problema más, así que decidimos buscar otro hotel con la ayuda de María, de la empresa Cairns Unlimited, enseguida y muy amable nos localizó estancia para esas 4 noches en otro hotel de la ciudad, el Discovery Cairns, a pocas calles del que nos alojábamos actualmente.

 

DÍA 14 (07/03/2016)

A las 10:00h teníamos que hacer el check-out en el hotel Northern Greenhouse, para coger nuestras mochilas, a nuestra pequeña brujilla, y caminar hasta el nuevo hotel.

Hacía muchísima calor, y la entrada estaba permitida a las 14:00h, por lo que mientras, nos dejaron hacer uso de la piscina, para refrescarnos un poco, que el calor que hacía era bastante insoportable.

Salimos a comer por el paseo, por la Esplanade, repleto de hoteles y restaurantes de todo tipo, por lo que tenéis dónde elegir a precios similares, rondando los 50 0 60 dólares.

Todavía no he nombrado algo muy curioso, de lo que hice varias fotografías que os mostraré por que creo que no había visto ni imaginado nada parecido. En Cairns hay varios árboles, grandes árboles, por la ciudad. Se escucha un sonido como de pájaros, y se pueden ver como vuelan todos en bandada. Pero no, no son pájaros…son MURCIÉLAGOS!!! Hay miles! y están colgando de los árboles como choricillos! es muy gracioso, porque mirándoles bien, tienen una cara peculiar, como de perrito enano, jaja, y parece que nos miran a los ojos desde ahí arriba…cada vez que pasaba por un árbol de esos, me quedaba un buen rato observando.

murciélagos

MILES DE MURCIÉLAGOS

Pasamos la tarde en la piscina del hotel, y nos dirigimos después a dar un paseo por la ciudad, comprar algún recuerdo, y hacer la compra en el supermercado de siempre, ya que se nos habían terminado las provisiones.

 

DÍA 15 (08/03/2016)

Estos días son de relax totalmente, no tenemos prisa por levantarnos, no tenemos planes más allá de pasar el día tranquilos, pasear, comer, y disfrutar de la piscina, centro comercial o tiendas de la ciudad.

Salimos caminando por la Esplanade de nuevo, hasta llegar esta vez a nuestro querido amigo de viajes, Mcdonalds. Una vez dentro, comenzó a diluviar, alucinante, el calor era exagerado, pero a la vez la lluvia refrescaba, pero duró poco, en cuanto terminamos de comer, la lluvia decidió parar y salió de nuevo el sol.

Hoy habíamos venido preparados para disfrutar del Cairns Esplanade Lagoon. Se trata de una laguna artificial de agua salada, de aproximadamente 5000 metros cuadrados, situada frente al mar y rodeada de jardines tropicales. Tiene vistas a la bahía de Trinity y a la Gran Barrera de Coral.

Pudimos disfrutar de una puesta de sol estupenda, ver como se escondía el sol en el agua del mar, hace una combinación perfecta para hacer fotografías.

ESPLANADE LAGOON, CAIRNS

ESPLANADE LAGOON, CAIRNS

DÍA 16 (09/03/2016)

Otro día de relax, desayuno, paseo por Esplande, con parada en uno de sus restaurantes, para disfrutar por la tarde nuevamente del lago de Cairns.

Cuando nos cansamos de agua, nos dirigimos a hacer la compra para cenar en el hotel, con unas buenas cervecitas, que compramos en una licorería. Explico esto último, en los supermercados de Australia no se podía comprar alcohol, ya que había supermercados solamente de bebidas alcohólicas a parte.

Compramos cervezas de la zona, para probarlas, y estaban buenas aunque nada fuera de lo normal, eran bastante flojitas.

Esplanade Lagoon, Cairns

LAGOON, CAIRNS

DÍA 17 (10/03/2016)

Nos levantamos como siempre sin prisa, desayunamos, y decidimos hacer pic nic en los jardines de los alrededores del lago. Compramos alitas de pollo, patatas, croquetas… cocacolas, y nos sentamos en nuestras toallas a disfrutar de un día en familia.

Es bueno saber, que en Australia es típico comprar carne y hacer barbacoa en los parques, de hecho allí mismo, había varias zonas con barbacoas eléctricas que están muy limpias, y la gente hace muy buen uso de ellas.

Pasamos un buen día con nuestra brujita.

Cuando llegamos al hotel, preparamos las maletas para el día siguiente, ya que nos íbamos a Sydney a terminar allí nuestra aventura.

Fue entonces cuando me di cuenta de que no estaba mi plancha del pelo, OMG! Mi ghd…¿dónde estaba? Pues nunca lo sabré…Bien, sumando desgracias, jaja. Pero cuando algo sale mal, siempre puede salir peor.

 

DÍA 18 (11/03/2016)

Eran las 7 de la mañana, nos levantamos y abonamos aproximadamente 500$ que nos había costado el alojamiento en ese hotel.

El día anterior, habíamos contratado un taxi, que llegó a las 7:30h y nos trasladó al aeropuerto de Cairns, por un precio de 18$.

El vuelo lo había sacado yo el día anterior desde skyscanner. Como los otros vuelos eran con last.minute, entraba en el precio una maleta de 15kg por cada uno, y yo inocentemente, pensé que esta vez era igual con byojet.com.au. Como llevábamos una maleta con equipaje de la niña, decidimos comprar una maleta adicional, así tendríamos nuestras 2 mochilas, y la maleta de la niña para facturar.

Una vez en mostrados, procedimos a sacar las tarjetas de embarque, y la azafata nos dijo que solamente podíamos facturar una maleta, ya que en el precio del billete no estaba incluida ninguna más. Cara de poker la nuestra, sí. Yo le intenté explicar que con el billete se incluía una maleta de 15kg, pero por desgracia, yo me había confundido, y no entraba. Entonces nos pasábamos muchos kilos, pesó las maletas, y pesaban 40 kilos, y solamente nos entraban 15 que habíamos pagado adicionalmente, por un coste de 13$. Bueno, nos miramos, y los dos decidimos que facturaríamos esas dos maletas, y pagaríamos los 265$ por el equipaje.

Pero no, eso no funciona así, eran 265$ por las dos maletas, más bien por los kilos que nos excedíamos. Nos había salido más caro facturar dos maletas que el precio de los billetes de avión, yo estaba indignada, a punto de llorar…desesperada, y lo peor es que o lo tomas o lo dejas y te quedas en tierra…no podíamos negarnos, así que accedimos a pagar esa animalada.

Puerta de entrada a China Town, Sydney

China Town

Compañía Tiger Air, de low cost amigos, lo barato finalmente sale caro.

Salimos a las 10:00h y en apenas 3 horas habíamos llegado a Sydney, eso sí, el vuelo fue horroroso…turbulencias, el avión se movía muchísimo, se notaba mucho la presencia de las fuertes turbulencias, pero por fin, aterrizamos.

Contratamos un shuttle ida y vuelta, con la empresa 4 2 Go (for to go), que nos dejó de nuevo en el Big Hostel por un coste de 88$ los dos adultos.

Hicimos el check-in, nos dieron otra habitación, un poco más pequeña que la otra vez, y el colchón estaba peor, pero bueno, si comparamos los precios con otros hoteles de la ciudad, seguramente volveríamos a alojarnos aquí.

Decidimos comer en el Domino´s Pizza que se encontraba en la misma calle, estábamos sentados, disfrutando de nuestra pizza, cuando de repente pegúe un salto casi mortal, cuando vi aquella cucaracha estilo cangrejo que se paseaba por la mesa…qué ascazo! Al parecer, el clima de allí, era propicio para la existencia de estos bichejos.

Nos quedaba una tarde en Sydney, y decidimos disfrutarlo, pasear nuevamente hasta el Ópera House, y jurarle que volveríamos a vernos!

 

 DÍA 19 (12/03/2016)

Nos levantamos e hicimos el check-out en el hotel, guardando las maletas en una sala habilitada para ello.

Salimos a desayunar, y nos paramos en un , SevenEleven, que podréis encontrar en todas las esquinas, son como 24 horas, pero también tienen máquinas de café en las que podréis serviros uno a vuestro gusto.

Como todavía quedaba tiempo antes de irnos al aeropuerto, llegamos hasta el Hyde Park, y descubrimos algo que nos gustó mucho. En una de sus esquinas, había un ajedrez gigante en el suelo, con sus piezas gigantes, y la gente alrededor, en silencio, observando como acababa la partida, fue genial, había gente mayor, viejecitos, y también jóvenes, que pasaban los días reuniéndose a la sombra de los árboles del Hyde Park para agilizar su mente.

Ajedrez gigante de Hyde Park

Ajedrez gigante de Hyde Park

Decidimos comer un bocadillo en uno de los barecillos de la Avenida Mcquaire, que nos costaron 25$ dos bocadillos y dos cocacolas.

No podíamos irnos de Sydney sin despedirnos del Ópera House, ese edificio tan famoso y distintivo en toda Australia, declarado patrimonio de la humanidad en 2007; así que capturamos nuestros últimos momentos junto a este emblemático edificio.

Sobre las 17:00h nos recogieron en el hotel, y nos llevaron al aeropuerto, con tiempo de sobra, para facturar, pasar el control y aprovechar para comprar chocolates en el Dutty Free.

Nos esperaban otras 25 horas de vuelo, de Sydney a Dubai, y de Dubai a Madrid; la verdad que con Emirates todo ha sido genial, la atención, el vuelo, la comodidad y la cuna de la pequeña brujita en la que pudo descansar como en casa.

 

PRESUPUESTO APROXIMADO

SEGURO IATI FAMILIA+ANULACIÓN (3 viajero, 21 días): 165,19 eu

VUELO MADRID-SYDNEY, EMIRATES (2 adultos, 1 bebé): 2369,44 eu

VUELO SYDNEY-MELBOURNE, TIGER AIR (2 adultos, 1 bebé): 138,95 eu

VUELO MELBOURNE-CAIRNS, TIGER AIR (2 adultos, 1 bebé): 212.25 eu

VUELO HAMILTON ISLAND-SYDNEY, JESTER AIRWAYS (2 adultos, 1 bebé): 220,28 eu

FERRY AIRLIE BEACH-HAMILTON ISLAND (2 adultos, 1 bebé): 100 eu

COCHE DE ALQUILER, HERTZ (3 días): 237 eu

HOTELES:

  • 5 noches Big Hostel: 375 eu
  • 4 noches Urban Central: 315 eu
  • 5 noches Northern Greenhouse: 325 eu
  • 1 noche Mission Beach Resort: 95 eu
  • 1 noche Aquarius on the Beach: 87 eu
  • 2 noches Whitsunday on the Beach: 190 eu

EXCURSIÓN FJ TOURS BLUE MOUNTAINS (2 adultos): 215 eu

EXCURSION REEF MAGIC BARRERA DE CORAL (2 adultos): 270 eu

EXCURSIÓN BUNYIP TOURS GREAT OCEAN ROAD (2 adultos): 169 eu

EXCURSIÓN ADVENTURE COMPANY CAPE TRIBULATION (2 adultos): 225 eu

KURANDA TREN Y TELEFÉRICO (2 adultos): 150 eu

CRUCERO ISLAS WHITSUNDAYS (2 adultos): 262 eu

TODO ESTO SERÍAN PRECIOS APROXIMADOS, DEPENDIENDO DEL TIPO DE CAMBIO DEL MOMENTO, AUNQUE NO SUELE HABER GRAN VARIACIÓN.

HE HECHO EL PRESUPUESTO SOBRE EL VIAJE QUE TENÍAMOS ORGANIZADO Y RESERVADO, AUNQUE FINALMENTE TUVIMOS QUE PASAR AL PLAN B COMO OS HE INFORMADO ANTES, Y TUVIMOS QUE ANULAR ALGUNOS HOTELES, POR LO QUE PERDIMOS EL DEPÓSITO, PERDIMOS EL FERRY HASTA LA ISLA HAMILTON, EL VUELO HASTA SYDNEY… Y TUVIMOS QUE PAGAR NUEVAMENTE EL HOTEL DE CAIRNS Y OTRO BILLETE DE AVIÓN DE CAIRNS A SYDNEY, PERO LA RUTA QUE OS DESCRIBO SERÍA LA PERFECTA PARA CONOCER UNA PEQUEÑA PARTE DE ESTE SÚPER PARAÍSO.

 

RECOMENDACIONES GENERALES PARA UN VIAJE POR AUSTRALIA:

  • Repelente para mosquitos
  • Adaptador de enchufe
  • Cambiad dinero en el país, no en España
  • Probad los hostel
  • Mirad el tiempo constantemente, es una extensión muy grande y un temporal puede arruinaros el viaje