Cualquier época es buena para disfrutar de sus calles, su ambiente y sus emblemáticos monumentos. Disfrutaremos de Londres durante 5 estupendas días.

 

"LOVELYMIEDOS"

Para los que tengáis el mismo problema, miedo a volar,  deciros que antes de subir a un avión debéis de recabar toda la información  posible que hará que vuestros miedos insuperables se conviertan en pequeños miedos; ya que os daréis cuenta de que el medio más seguro y con diferencia, es el avión. ¿a qué estáis hartos de viajar sin parar en coche? ¿a qué usáis moto o coche casi todos los días?… pues la media de muertes en vehículos es alucinante…y no por eso dejaréis de ir a vuestro trabajo o moveros en ellos, así que tampoco dejéis de cumplir vuestros sueños por un avión. 🙂 (qué bien me ha quedado…) Bueno, he encontrado una página que me gusta leer antes de viajar, quizás os ayude a vosotros. La ignorancia produce miedo, y el desconocimiento, así que os invito a que la leáis y podréis hacer un curso gratuito online http://volandosinmiedo.com

 

ANTES DEL VIAJE:

  • Cuando reservamos un vuelo, hotel… y organizamos un viaje, lo normal es que no haya nada que nos impida realizarlo y disfrutar como nos merecemos; pero en ocasiones, las adversidades se plantan en nuestra puerta, y alguna vez hemos tenido que cancelar un viaje entero, es una p_ _ _ _ a… pero es algo que se nos escapa de las manos. Gracias a seguros como Iati, tenemos la tranquilidad de que no perderemos toda la reserva por algún imprevisto y viajamos siempre cubiertos, con uno de sus seguros de viajes + anulación. En este caso para viajar a EE.UU siempre lo hacemos con su seguro IATI Estrella con anulación, su seguro más completo, por a penas 97 euros.

 

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DÍA 1 (12 de Noviembre)

Esta vez toca sumergirnos en el mundo londinense.

A pesar de ser uno de los destinos más visitados por los turistas, se me ha hecho de rogar, o por una cosa o por otra, nunca tuve la posibilidad de viajar  a Gran Bretaña.
El aeropuerto elegido esta vez es el de Gibraltar, por cercanía y precio era el acertado.
Volamos con la compañía Monarch Airlines, era la primera vez y la verdad que no es nada de otro mundo, una compañía del estilo Ryannair, y tanto la salida como la llegada fue puntual.
Salimos a las 11:55h y en apenas 3 horas ya estábamos aterrizando en el aeropuerto de Luton.
Londres tiene varios aeropuertos, los principales y más conocidos son el de Gatwick, Stansted y Heathrow, y Luton es más secundario, no vuelan todas las compañías pero era el más económico y al que se dirigía Monarch.
Aproximadamente se encuentran todos entre 32 y 60 kilómetros de distancia del centro de Londres.
¡Qué ilusión! ya estábamos en Londres.
Habíamos comprado un billete de ida y vuelta con easybus para trasladarnos desde Luton al centro y viceversa. A la salida del aeropuerto, enseguida veréis varios autobuses, hay que localizar el de easybus y enseñar el ticket, y a la hora exacta saldréis rumbo centro de Londres.

En una hora y poco el autobús nos dejaba en Marble Arch, justamente en la esquina superior derecha del Hyde Park; habíamos elegido esa parada, porque solamente teníamos que andar 10 minutos por la calle Bayswater y encontraríamos nuestro magnífico hotel…
Lo de magnífico, es ironía, de la buena. Hotel Assaha Hyde Park Apartments, lo habíamos reservado con Booking, con una valoración de 6.5 y con buenos comentarios….nada más lejos de la realidad, le bautizamos como el “cutrehotel”. Era una casa típica londinense, de 3 o 4 pisos como mucho, en la entrada ya se encontraba la recepción con un hombre muy amable que hacía cobro de la estancia y nos entregaba las llaves con una sonrisa de oreja a oreja.
Subimos las escaleras, y la primera habitación era la nuestra. Según entré, mi cara tuvo que ser un poema, aquello no era un apartamento equipado con todo lo que la página ponía. La cocina, eran 2 hornillos muy oxidados y sucios, el microondas no existía y por muy fuerte que parezca, no había tele, solamente una antena con cuernos…parecía una broma. El baño era ridículo, el vater estaba pegado con espuma amarilla al suelo, y los azulejos de la ducha todavía tenían restos de jabón y otras sustancias que no reconocí, supongo que de huéspedes anteriores. Era realmente asqueroso, y 4 noches nos habían costado 520 euros, no me lo podía creer.
Enseguida bajamos a hablar con el recepcionista, y nos dijo que era la última habitación, y que no podía hacer otra cosa, y lo peor, es que se hizo el extrañado cuando le dijimos que no había tele, en fin, ya estábamos allí, ya lo habíamos abonado, y ese maldito hotel no nos iba a arruinar las vacaciones.
Respiramos hondo un par de veces, dejamos las maletas, y muertos de hambre, a las 5:30 de la tarde, nos dirigimos al mcdonalds que ya habíamos localizado anteriormente, en Oxford St.
Dominion Theatre con nieve artificial, Londres

Dominion Theatre con nieve artificial

Ya anochecía, pero teníamos muchas ganas de ver ese ambiente del que tanto nos hablaron, la calles abarrotadas, el espíritu navideño ya se podía oler, los adornos, las tiendas repletas…sí, así era. Nos recorrimos Oxford St. entera, quizás una de las principales calles de Londres. Fue genial, me encantó ver que había oscurecido pero que las calles seguían vivas.
Llegamos hasta el Dominion Theatre donde había un estreno de musical, y estaba la entrada llena de gente, cámaras, y chicas repartiendo Ferrero Rocher bajo nieve artificial que caía del tejado del teatro.
La calle era muy larga y ya nos habíamos alejado del hotel bastante, así que dimos media vuelta y regresamos al hotel, parando en un supermercado 24 horas para hacer una pequeña compra para los desayunos…porque cocinar cocinar en ese hotel, ni de coña.
Ya estábamos en el hotel, la verdad que la situación y lo calentita que era la habitación, era lo único bueno, y a lo tonto habíamos caminado 10km.
Descansamos para empezar el día siguiente con energía a pesar de los imprevistos.
Día 2 (13 de Noviembre) 
Salimos del hotel sobre las 9:00h, buena hora para cruzar por un lateral el Hyde Park, y ver las clases de equitación, y el paisaje otoñal que nos ofrecía el parque.
Bajamos la calle Park Ln. hasta que llegamos a Wellington Arch, conocido también como el Arco de la Constitución, donde nos hicimos las primeras fotos.
Seguimos caminando y cruzamos el Green Park, cantidad de gente nos acompañaba, ya que todos nos dirigíamos a ver el cambio de guardia. Sobre las 11 y poco ya estábamos en el Palacio de Buckingham, y lo que se dice ver el cambio de guardia, no lo vimos muy claro, había tanta gente, que solamente se veían palos de selfie volando, jeje, así que para no ser menos, sacamos el nuestro y grabamos lo que pudimos; realmente no es una cosa que nos llamase demasiado la atención, pero bueno ya que estábamos allí…
Big Ben y Red Telephone, Londres

Red Telephone and Big Ben

 Enseguida cruzamos el siguiente parque, St. Jame´s, y nos tomamos un café calentito, no hacía frío de muerte pero las temperaturas eran bajas. Me gustó mucho este parque, estaba lleno de ardillas, y he de reconocer que son mi pasión…
A la salida del parque, caminando unos metros más, ya dimos de frente con el Big Ben, el Palacio de Westminster y la Abadía; la verdad que son dignos de ver, sobre todo la Abadía y sus jardines, sus memoriales a soldados y familiares muertos en las guerras, simbolizado con pequeñas cruces de madera clavadas en la tierra, y con el nombre escrito.

Abadía de Westminster, cruces en honor a los caídos

Caminamos hasta cruzar el río Támesis, por una pequeña pasarela, Hungeford Bridge, y desde allí a nuestra derecha podíamos observar la famosa Noria de Londres, “London Eye”.
Empezaban a caer unas gotas, no teníamos paraguas, pero aprovechamos para ver el mercado de navidad y todos sus puestecitos que se encontraban al lado de la noria. Ya era la hora de comer, y aprovechamos para comprarnos unas hamburguesas con patatas en uno de los puestos, y comérnoslas en la calle en las mesas de madera habilitadas para el mercado, bajo la lluvia, sí, con capucha puesta, y a comer.Desde la noria, nos dirigimos andando a Trafalgar Square, una plaza del centro de Londres, donde podéis ver en el centro la columna de Nelson Mandela, rodeada por varias fuentes y varios pedestales en las esquinas de la plaza, y a un lado podréis ver la National Gallery, uno de los museos más importantes del Reino Unido.
Estuvimos varios minutos en esa plaza, me gustó, había espectáculos callejeros, y un chico haciendo pompas gigantes de jabón, creo que me quedé a ver 3 actuaciones seguidas, jeje, las fotos eran fantásticas.

Pompas de jabón gigantes en Trafalgar Square

 

Ya empezaba a oscurecer y el frío se notaba, así que decidimos caminar por una de las calles comerciales más importantes, Regent St, que directamente llegaba a Picadilly Circus, otra de las grandes. El ambiente seguía siendo maravilloso, gente y gente por las calles, lo que daba sensación de seguridad. Aprovechamos para entrar en Covent Garden, uno de los distritos con más encanto de Londres. Está repleto de tiendas de moda y de artesanía, espectáculos callejeros y restaurantes y cafeterías con terrazas repletas de gente; es un buen lugar para cenar e ir de compras.
Nos dirigimos ahora hacia Oxford St, haciendo una parada de camino en la cervecería Irish Pub, muy buen ambiente y pudimos degustar unas cervezas fresquitas y entrar en calor rápidamente.
Caminamos nuevamente Oxford Street y en 15 o 20 minutos estábamos en el hotel listos para un buen descanso, esta vez habíamos caminado 24.5 kilómetros.

DÍA 3  (14 de Noviembre)

De nuevo sonó el despertador, más o menos descansados en ese colchón de muelles, que se me salían por los ojos, pero con ganas de empezar otro día.

Esta vez cogimos el metro desde Lancaster hasta St. Paul´s, ya se notaba el cansancio, y la parte que nos tocaba hoy estaba bastante lejos para ir caminando.Primero vimos el Monument to the Great Fire, conocido como El Monumento, es una columna de 60 metros aproximadamente, es posible subir 311 escalones y llegar hasta la cima, pero simplemente la fotografiamos y seguimos nuestro camino cruzando el London Bridge, y siguiendo el paseo del río el gran buque de guerra HMS Belfast, uno de los museos flotantes más conocidos del mundo.

London Bridge

 

Después de hacernos varias fotos cruzamos hasta la Torre de Londres cruzando el Tower Bridge,el puente levadizo que cruza el Támesis y uno de los símbolos más representativos y fotografiados de la ciudad, pudiendo observar el Ayuntamiento a un lado.
La Torre de Londres como homenaje a los caídos en las guerras, estaba completamente rodeada por miles de amapolas de color rojo, sí, y no amapolas naturales, sino de cerámica, una pasada.
Torre de Londres

Torre de Londres

Empezábamos a tener hambre, el día anterior habíamos visto un puesto de comida de Wok, y nos había llamado la atención la cantidad de gente que compraba y se lo llevaba, o simplemente se lo comían allí, en la calle, en 3 sillas de las que disponía el local, sillas calientes claro, porque era levantarse uno y sentarse otro, y tenía muy buena pinta, así que nos dirigimos hacia el local, situado en el Soho y llamado “Wok to walk”; el nombre lo dice todo. El precio era bueno, la comida abundante y muy sabrosa, os lo recomiendo, primero había que elegir la base de pasta, luego los ingredientes para hacer wok y finalmente la salsa, probamos dos diferentes y estaban ambos riquísimos, el precios por persona aproximadamente con una bebido era de 7 euros al cambio.
Con el estómago lleno se ven mejor las cosas, así que ahora tocaba adentrarnos en el arte del British Museum, con diferentes colecciones abarcando desde el ser humano, historia, arqueología, etnografía y arte. Es un museo grande, y muy visitado, ya que uno de los principales motivos es que es gratuíto; la sección de Egipto es la más importante del mundo después de la del Cairo, es digno de ver, adentrarse en sus inmensas salas y descubrir curiosidades que ni imaginábamos. La entrada al museo, y su cúpula ya son espectaculares y merece la pena su entrada.

St. Pancras Station

Tras pasar 2 horas en el museo, no podíamos irnos de Londres sin pasar por el andén 9 3/4 de Harry Potter, así que dirección King Cross Station, pasando por The British Library, una de las mayores bibliotecas del mundo, y observando el increíble edificio de la estación de St. Pancras, llegamos a nuestro destino, y como no podía ser menos, una cola de casi una hora para hacernos la fotito tan deseada, jeje.
Había atardecido, eran más de las 5 y de tanta caminata, el hambre volvía a resurgir, así que tranquilamente  nos dirigimos a la zona de Covent Garden, para cenar en uno de los restaurantes de Jamie Oliver, la verdad que lo recomiendo,
es un acierto en cuanto a calidad precio, y buen restaurante italiano, que es mi perdición, jeje.
Salimos sobre las 9 del restaurante, ya que los horarios en Londres son diferentes que en España, y se cena mucho antes, así que aprovechamos para cruzar por China Town, hacernos una foto en su puerta de entrada china, y coger el metro más cercano hasta Lancaster Gate, a 2 minutos del hotel.
Un día más terminaba, y vuelta a la habitación del pánico, aun cogiendo medio de transporte, hoy habíamos caminado 21 kilómetros.

DÍA 4 (15 de Noviembre)

 Ya era sábado, y nuestro último día aprovechable al 100%, así que salimos del hotel a la misma hora de siempre, y esta vez nuestra dirección fue hacia la derecha, para cruzar el Hyde Park entero, los jardines de Kensington, dar de comer a numerosas ardillas y finalmente llegar al Kensington Palace, donde nos hicimos varias fotos, y disfrutamos de un agradable paseo.

Mis amigas las ardillas

 

Caminamos por la parte de abajo del Hyde Park, Kensington Street, hasta llegar nuevamente a cruzar el Green Park y St. Jame´s Park, con mi gran desilusión de que esta vez había demasiada gente y pocas ardillas, jeje.
Jardines de Kensington Palace

Jardines de Kensington Palace

 

Seguimos hasta cruzar por el puente Westminster y caminar por el paseo del río nuevamente hasta la noria, teníamos intención de subir, pero se nos quitaron las ganas al ver la kilométrica cola… así que, aprovechando el mercadillo de navidad, encontramos un puesto de madera que hacían pizzas al momento, y con muy buena pinta, así que decidimos comer allí y de postre, los pancakes con nutella más ricos del mundo, también de uno de esos puestecillos de navidad, mmm, ¡qué ricos estaban!

Ya con las pilas cargadas, nos dirigimos a coger el metro en Embankment con próxima parada en Camden Town, por fin, teníamos muchas ganas de conocerlo.Vaya ambientazo, estaba lleno de gente por todos lados, turistas, nacio

nales, gente joven, mayor, puestos de ropa, tiendas repletas de horteradas y un recinto muy grande con cientos de puestos de comida, parece increíble, que habíamos comido hacía 1 hora…pero no pudimos contenernos a probar el típico pescado frito de Londres. Sin más, no era nada de otro mundo, era pescado frito en un cartucho con patatas, estaba bueno pero me esperaba algo más especial. Me hizo mucha gracia, me encontré un puesto que ponía “GALICIAN OCTOPUS” y había una mujer haciendo pulpo como en Galicia, la verdad que no lo probé, pero tenía muy buena pinta. Había comida china, japonesa, mexicana, francesa, hindú…y me llamó la atención por su originalidad, los asientos que había por la zona, eran scooters reales, las partes de atrás, del asiento, colocadas en fila, y delante una mesa larga de madera, me pareció muy buena idea.

 

CAMDEM TOWN

CAMDEM TOWN

 

En los mercados de Camden se pueden encontrar desde cosas de segunda mano, auténticas anticuallas, imitaciones, artículos de broma, de regalo… es un lugar único que nadie debería perderse si va a Londres, pero no es muy recomendable al caer la noche, así que tras pasearnos y adentrarnos en las callejuelas para ver todo lo que Camdem puede ofrecerte, nos dirigimos nuevamente en metro hasta Picadilly Circus, y al final de la calle se encontraba el Hard Rock, ya que teníamos un encargo y de paso dimos un agradable paseo hasta el mismo.
Regresamos hacia Picadilly, y como no, otra de las paradas obligatorias, era la tienda de M&M´S WORLD, si sois unos viciosos del chocolate como yo, merece la pena entrar y pasar un buen rato perdido entre bolitas de cacahuete y chocolate de miles de colores…

LOS M&M´S MÁS RICOS DEL PLANETA!

 

Nos apetecía tomarnos algo, así que volvimos a Irish Pub, dónde habíamos ido el primer día, nos tomamos unas cervezas y increíble pero cierto, teníamos otra vez hambre, así que como también servían comidas, nos pedimos dos hamburguesas, estaban buenas y muy baratas, aunque no eran de tamaño exagerado, pero para matar el hambre perfectas.

Caminamos por Oxford St. entre las miles de personas que cada día se movían por sus aceras, hasta llegar a la parada de metro Bond St, que nos llevaría a Lancaster Gate como siempre, ya estábamos cansados, de nuevo habíamos hecho 24.5 kilómetros.

Bueno era nuestra última noche en el hotel de la muerte, ya nos lo tomábamos con filosofía de la buena, como una aventura más, así que nos relajamos y degustamos los auténticos e inigualables M&M´S, lo más ricos que probamos jamás, más buenos que los de la tienda de Nueva York, es que lo  pienso y se me hace la boca agua…
 DÍA 5 (16 de Noviembre) 
Ya era nuestro último día londinense, y habíamos visto todo lo que nos habíamos propuesto, así que nos levantamos sin prisa, y salimos a desayunar a uno de los muchos restaurantes Pret A Manger que había en la ciudad. Desayunamos bollería recién hecha y un buen café para cargar pilas para el viaje de vuelta.
Hicimos tiempo por los alrededores dando un paseo, y enseguida era la hora de recoger el equipaje, y esperar el autobús que teníamos contratado desde las inmediaciones de Marble Arch con la empresa Easybus. Como en el anterior trayecto, siempre muy puntuales, y en a penas una hora estábamos en Luton Airport… ¡qué penita!
Fue una visita rápida, pero que mereció la pena, aun así, Londres se merece mucho más, es una ciudad con encanto y mil cosas para hacer, así que puedo decir que me supo a poco aunque bien aprovechados los 3 días.

…como siempre digo…Volveré.

PRESUPUESTO APROXIMADO POR PERSONA:

VUELOS IDA Y VUELTA: 160 euros

HOTEL HABITACIÓN DOBLE : 520euros 4 noches: 260 euros

COMIDA: 120 euros 

 

TRANSPORTE BUS Y METRO: 50 euros